¡Cómo me lo paso releyendo a Auster ! Compruebo con cierto asombro que el paso del tiempo y el contraste con muchas lecturas no hace deslucir las virtudes que ya me convencieron en su momento: una magia total explicando historias con gancho e interés y perfectamente engranadas y una más que consolidada habilidad en pulsar los resortes precisos para seducir y cautivar.
La vida del inclasificable Benjamin Sachs, escritor y prototerrorista, se entrecruza con la de otros curiosos personajes (PeterAaron, Maria Turner, Fanny…) atravesando toda suerte de situaciones sorprendentes y giros inesperados en los que el azar, la literatura, los descensos a los infiernos personales, las relaciones de pareja y más (como el inspirado triángulo Sachs-Fanny-Aaron), los temas recurrentes de Auster, consiguen volver a atraparnos en una trama absorbente y viva al límite de lo posible servida con la prosa gustosa y equilibrada del autor, con su lenguaje preciso y mesurado.
Me ha parecido tan redondo y completo como «El palacio de la luna«, que repasé hace poco y me anima a seguir releyendo su prolífica obra, de la que obtengo, a veces, mayor satisfacción que de muchas novedades.
Anagrama. Un 9.
5 de Diciembre, 2018
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