«Iluminada» Karr, Mary

 Es triste que tan a menudo la solución para los problemas de adicciones tenga que pasar por la conversión religiosa para resultar efectiva, casi sustituyendo un fanatismo por otro. Es el caso de la protagonista y autora de esta novela autobiográfica Mary Karr, poeta, profesora, esposa y madre, y adicta durante mucho tiempo al alcohol, del que consigue salir tras el consabido viacrucis de las reuniones, tutores ex-adictos y oración, mucha oración. Y como suele pasar, el cambio de borracheras por fe, que para ella es apremiante, para el público acaba siendo un coñazo.

 Con esto queda dicho lo malo: que comienza trepidante y gamberra, pero desgraciadamente se acaba disolviendo en una aburrida temática de iluminación que a mi no me llega.

  A pesar de todo ello es un libro que me ha gustado y divertido mucho. Karr, natural de Texas, nos presenta aquí la que por lo visto es la tercera parte de su autobiografía, género en el que inesperadamente -ella era poeta- ha encontrado el éxito. Porque sus desventuras dan para una autobiografía, y hasta para tres novelas: sus padres alcohólicos (entre muchas más cosas), su juventud hippie, sus esfuerzos, complejos y contradicciones en el ámbito universitario y docente, la maternidad y la pareja, la madurez también, la poesia, y sobre todo, el alcoholismo recalcitrante y vocacional, y finalmente la religión redentora son los temas de un relato denso y tortuoso lleno de momentos brillantes, humor desencantado y sinceridad desarmante (vamos a ponerlo como «autoficción», aunque representa que cuenta la verdad verdadera). Sin embargo, lo que te gana es su estilo, muy personal y espontáneo, fresco, visceral y deslenguado, realmente vivo y dinámico, atropellado a veces, casi a trompicones, pero dotado de una extraña lírica sensual y rítmica, una gracia y un encanto particulares, en la línea, ya tardaba en decirlo, de Lucia Berlín. 

 Las descripciones voluptuosas de los deleites alcohólicos hablan por sí solas:

“La seda cálida se deslizó por mi boca, garganta abajo, y una llamita azul de placer rugió en mi columna vertebral.”

“Las borracheras maratonianas no me sentaban nada mal”

“Me planto delante de la barra, las botellas escalonadas igual que un resplandeciente coro a punto de entonar una pieza”

“El sorbo burbujeante me sabe a cereal tostado, a unos campos pulcros ondeando al viento”

“…y cuando el dulce chirrido del corcho libera el aroma a fermentación me digo: ¿Quién no daría un traguito?”,

 alternándose con momentos de humor tremendo y sarcasmo vil:

«La cabeza se me cae hacia atrás igual que un dispensador de caramelos Pez”

“Se apuntaría hasta a una pelea de perros…”

“…una gripe galopante me derriba igual que a un roble una motosierra”

“…los gimoteos para que lo saque del carro se aceleran hasta convertirse en los aullidos de un becerro enfermo (…) Izo a Dev mientras él patalea y arquea la espalda como si lo estuvieran secuestrando”

“Es puro marketing. Dios llega a las personas ofreciéndoles el rollo gore que les mola”,

 con otros de belleza entre el caos:

“Las ranas marcaban el paso del tiempo en medio de un aire empapado de madreselva”

“…puesto que la vida contrarresta la agonía de la muerte más que ninguna otra cosa, llevo dentro de mí el febril antojo de una mujer que desea alojar en su vientre la luminiscente burbuja de un bebé”

“Dev había heredado el ojo artístico de mi madre, esa inteligencia entusiasta que encontraba parecidos sutiles”

 y con abundantes intuiciones atinadas:

“…las palabras daban forma a nuestras realidades y percepciones, confiriéndoles la autoridad que para otras generaciones había ostentado Dios”

“…es un cliché que todas las mujeres firman pensando que su marido cambiará, y todos los maridos firman pensando que su mujer no”

“Pero una mujer cuyo tercer ojo ha empezado a mirar a un bebé invisible es incapaz de olvidarse del tema”

Abordaré cuando pueda pero seguro y con ganas la lectura de «El club de los mentirosos», del que espero igual intensidad aunque espero que me ahorre sus arrebatos místicos.

Errata Naturae. https://erratanaturae.com/libro/iluminada/. 8.

Autobiografía alcoholizada

Miércoles, 24 de junio, 2020

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