Alison vive en Dorset una vida sencilla y rural. Se casa joven, no es feliz. Un día conoce a Richard, un pintor mucho mayor y de su mano descubre su vocación para pintar. Lo abandona todo y se va con él a Londres, en plena efervescencia artística y bohemia en ese periodo de finales de los ochenta. La novela describe su lucha por hacerse un nombre, su amistad con Tessa, el mundillo cerrado del arte, los altibajos de su relación con Richard… lucha como mujer, como artista, como mujer artista y como mujer artista de clase trabajadora.
Uno de los inconvenientes que les veo a las novelas gráficas es que las devoro en un suspiro, como ha sido en el caso de esta. No sé si es por eso mismo que no suelo saber bien qué decir de ellas, aunque creo que simplemente es que me falta criterio para valorarlas. Lo cual no quiere decir que no las disfrute.
Esta me ha gustado. Es una propuesta sutil y accesible; quiero decir que huye de la estridencia y que es de esas historias que se entienden bien, en un sentido claro.
Destaca una fuerte presencia de los pasajes escritos, de tono delicado, melancólico, nostálgico, con un punto de sencillez e inocencia, en equilibrio con los dibujados, que tienen un estilo dinámico, artístico, evanescente, entiendo que llenos de referencias pictóricas que se me escapan.


Errata Naturae. Un 8.
Arte/Mujer
La Floresta, domingo 10 de marzo, 2024
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