Marisa trabaja como mando medio en una empresa publicitaria que detesta. Cada mañana se despierta pensando en lo mucho que odia vivir esclavizada por el trabajo. Ya una vez en la oficina, se escaquea todo lo que puede haciendo ver que curra, y delegando hábilmente sus tareas en los compañeros, para dedicar su tiempo a ver vídeos tontos de Youtube, condimentados con Orfidales a discreción. Esta precaria paz laboral amenaza con derrumbarse estos días por culpa del temible team building que organiza su jefe y para el que, para colmo, le ha pedido colaboración.
“El descontento” es una novela muy divertida que, por su tema, me resulta cercana a otras propuestas que he leído recientemente («Estado del malestar», «Egosurfing», «Supersaurio», «Soy fan», incluso «Valle inquietante» o «El último hombre blanco»): novelas de desencanto urbano con mujeres entre competentes y vulnerables en distintos grados de alienación laboral y/o tecnológica como protagonistas. Una temática no muy original ni novedosa pero tratada con especial acierto y mucha frescura por su autora.
El de su protagonista es un descontento razonable, más sarcástico que abúlico. Serrano lo describe con multitud de ocurrencias ingeniosas y oportunas con las que me parece que da en el clavo. Además, despliega para nuestro regocijo todo un arsenal de picardías laborales y dosis generosas de cinismo e ironía. Me hace bastante gracia, por ejemplo, su odio hacia los tópicos y lugares comunes en las conversaciones.
Por supuesto que habrá a quien no le caiga bien la protagonista y la vea como una privilegiada quejica e insolidaria que odia el sistema pero no duda en aprovecharse de él, haciéndolo aún peor y más odioso. Algo de eso hay, pero me molan lxs protas un poco capullinxs.
32 » Después llegó 2008, la crisis y todos aquellos «tienes suerte de tener un trabajo», e imagino que a todos nos dio miedo dejar nuestro trabajo para ponernos a perseguir nuestros sueños (…) entre la posibilidad de ser más feliz o de comprar más cosas, escogí comprar más cosas»
50 «Y así la persona que recibe el comentario baja la guardia, se siente desconcertada, porque tampoco le ha dicho algo que sea malo, pero es un comentario que baja su autoestima de manera sutil y, según la teoría, para intentar recuperarse, tratará de agradar y gustarle al tío que ha hecho ese comentario»
72 «Todos creemos que las canciones hablan sobre nosotros, especialmente las canciones de amor y desamor, que hacemos nuestras cuando conocemos a alguien o nos parten el corazón,»
78 «Y lo cierto es que, para los estándares de oficina, era una borde. Jamás hacía ninguna tarea que se saliese de los límites de lo que indicaba su contrato de trabajo (…) Tampoco se quedaba a tomar unas cervezas después de trabajar, ni ponía dinero en las colectas habituales para hacer un regalo a una recién parida»
83 «Algo que me hace alejarme inmediatamente de cualquier tipo de persona es que esta utilice muchos tópicos culturales y sociales. Que me diga que la natación es el deporte más completo, que el mejor marisco de España se come en Madrid, que el desayuno es la comida más importante del día o que las palomas son las ratas del aire»
85 «-Un poco, pero dime -contesto, y aporreo el teclado aleatoriamente para que Ramón intuya que estoy trabajando en algo importante (…) dejo un Excel abierto en mi ordenador»
88 «Me meto otro gajo de mandarina en la boca para evitar hacer algún comentario, y también para que no se me escape una carcajada»
101 «como si tuviéramos ese tipo de relación perfecta en la que no es necesario llenar el vacío con palabras, una de esas relaciones de varios años en las que ambas partes se sienten cómodas en el silencio»
106″Pienso en islas. Quiero bañarme en calas bonitas, estar borracha desde las doce de la mañana e irme a dormir a las nueve y media todas las noches
108 «Sientes que perder a un cliente es un fracaso personal, como que te dejen por otra o que tu hijo prefiera la compañía de la nueva novia de su papá»
113 «La segunda es que jamás de los jamases pidas disculpas «a quien se haya sentido ofendido» o la cagarás mucho más. Lo ofensivo ha sido tu tuit, no la forma de reaccionar de la gente»
125 «He funcionado mejor en solitario, en grupos pequeños, con la salvedad de cuando me he drogado y he sido capaz de interactuar con muchísimas personas al mismo tiempo y durante muchas horas»
144 «En la vida real existe el aburrimiento, el desasosiego, situaciones que no sirven para nada porque no conducen a nada, que no hacen crecer al personaje ni avanzar de forma alguna en la trama»
173 «Qué fácil les resulta a algunos conectar, integrarse, participar. Qué cómodos se sienten en la repetición, en la reiteración de ideas ya dichas, en la comunicación de la superficie»
Planeta de Libros. Temas de hoy. 8.3
Miserias laborales
La Floresta, lunes 9 de diciembre, 2024
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