«Nitro Mountain»    Lee Clay Johnson 

 «Nitro Mountain» reúne todos los requisitos para formar parte de la escudería Dirty Works: basura blanca, poblaciones decadentes en zonas deprimidas, algo de naturaleza salvaje, ciudadanos alcoholizados, violencia de todo tipo y, en este caso, música country y bluegrass. Género negro de los Apalaches, he leído por ahí, como si fuera un subgénero.

 Empezamos siguiendo la titubeante trayectoria de Leon, bajista mercenario sin demasiada suerte que, sin embargo, se las arregla para enredarse con las chicas más explosivas del lugar. Un tipo bastante desastre al que, ya lo advierto, es mejor no coger mucho cariño. 

  Más tarde entra en acción Arnett, un auténtico hijo de puta peligroso que lo mismo vende «robot» como se dedica a poner cámaras en los lavabos de mujeres. El problema es que ahora está con Jennifer, de quien Leon cree haberse enamorado…

 La interacción entre estos personajes vertebra la trama en una progresión con buenos momentos, aunque bastante anárquica, mientras van apareciendo secundarios que, en realidad, no son demasiado diferentes entre sí: bravucones borrachos, ex policías petados, músicos sin futuro… Se entremezclan y se diluyen unos en otros, una sensación que se acentúa aún más en el caso de los personajes femeninos. Jennifer, Rachel, Tiff, Natalie… podrían ser intercambiables, y no sé si es un recurso buscado o si es así de burro.

  La ambientación es magistral, brutal, aunque insisto en que tanto los personajes como la trama son irregulares, poco consistentes. Leon, Turner o Arnett están bastante bien definidos, pero el resto forman un poco parte del paisaje. Divertido y desmadrado.


 101 «Jerry me trajo como sustituto a un jazzero brasas que no paraba de recorrer el mástil, bumba-bumba, bumba-bumba. Además tenía un bajo sin trastes que sonaba como un sintetizador»

120 «Mucho más abajo, al sudoeste, el pueblo de Ashland comienza a resplandecer en las profundidades de la cuenca; las lucecitas de las casas parpadean como los ojos de las tarántulas en un campo recién segado»

131 «Tanto las paredes alabeadas como el porche a punto de desmoronarse fueron construidos con tablones de serrería sin pintar y unidos entre sí hasta crear una estructura que desafía toda lógica e incluso a la propia gravedad»


Dirty Works. 8

Apalaches 

La Floresta, viernes 28 de febrero, 2025

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