A ver si voy agotando todas las reseñas que tengo pendientes de libros medio malos antes de que acabe el año, que se vienen de mejores.
En este caso, me apetecía algo así: una lectura fácil, morbosa y adictiva, y en ese sentido cumple. Una especie de fast-food lector cuya reseña, espero, va a ser igual de rápida.
Que la acción transcurra en la zona alpina franco-suiza ha sido otro incentivo para mí; no sé bien por qué me atrae tanto lo francófono en literatura, pero así es. Aunque tampoco es que, en este caso, se le saque demasiado partido al entorno…
La trama sigue a varios protagonistas implicados en el caso de un psicópata que envía paquetes a oficinas de correos con sellos hechos de piel humana. La policía Ana Bartomeu (personaje atormentado, como corresponde) es la encargada del caso, que ya se ve que va a acabar salpicándola personalmente. Su ayudante, Mitch, es un exagente alcoholizado y caído en desgracia por una actuación desafortunada en un caso anterior. En paralelo, tenemos el relato del pasado de Sam, un chico al que hacían bullying en el colegio y que en el presente ejecuta su venganza. Y otro eje narrativo formado por Veronika y su amante —también policía—, Yves Morin, a quien recurre cuando se siente acosada por un inquietante individuo que dice llamarse Sam.
Es una de esas construcciones autopropulsadas en las que cada capítulo termina con una sorpresa, dejándote con una intriga que se resuelve varios capítulos después, aunque a costa de hacer bastantes trampas. Y también es una de esas lecturas que acaban decepcionando: a la vista del desenlace, no me creo nada. Demasiado complejo, enrevesado, incoherente… Entrar en detalles sería spoilear más de la cuenta, pero no me resulta verosímil la desproporción entre la crueldad de los crímenes y los motivos que supuestamente los generan. No me parece que la venganza esté bien dirigida. Y hasta aquí puedo leer.
En fin, no voy a decir que enseguida descubrí el pastel, pero todo se mueve en unas coordenadas bastante previsibles y tópicas. Un entretenimiento pasable lastrado por demasiadas incongruencias.
23 «Los embotellamientos ginebrinos eran tan famosos como los lioneses, pero no tenían el mismo encanto»
Negra Alfaguara. 7.2
Thriller afrancesado
La Floresta, diumenge 21 de desembre, 2025
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