Empecé con estos apuntes sobre los libros que iba leyendo con el único objetivo de fijarlos mejor en mi memoria, ya que, pasado el tiempo, cuando iniciaba una nueva obra, a veces no recordaba si ya la había leído o no, incluso cuando estaba a punto de acabarla. Incluso ya acabada.
Más tarde, me dio por completar mis lecturas con informaciones adicionales sobre ellas, procedentes sobre todo de blogs, para contrastarlas con mis propias impresiones.
Ha sido un ejercicio eficaz: desde que lo hago, tengo una relación más estrecha con los libros leídos; el hecho de clasificar las reseñas, repasarlas, releerlas, corregirlas y mimarlas, hace que tenga todos esos libros mucho más presentes.
El peligro era que, contagiado de tanta literatura, los textos de recordatorio se fueran haciendo más completos y elaborados, cosa que sí, ha pasado, por lo que, llegado un punto, he creído oportuno ofrecerlos sin pretensión alguna para que otros lectores locos como yo puedan consultarlos.
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