Marianne muy normal no es; más bien es bastante rara, demasiado sincera y resignada. Inteligente e inadaptada, su alma torturada esconde algunos recovecos oscuros.
«Le falta alguno de esos instintos primarios, autodefensa o autoconservación, que hace comprensibles al resto de los humanos»
Connell, por el contrario, aspirante a escritor, parece un tipo de lo más cabal, atento y solícito; sin embargo, pronto presentará síntomas de un precario equilibrio psicológico que alterarán su naturaleza jovial y sociable.
«Le parece algo poderoso poner una experiencia en palabras, es como si quedara encerrada en un frasco y ya nunca pudiera abandonarlo del todo»
Personalidades complejas que parecen complementarse, desarrollando una complicidad que es un bastión contra el mundo. Su relación a lo largo de los años de escuela y universidad está fundada en una amistad indestructible y en un amor leal, pero también en desencuentros y titubeos que impiden que sus soledades se fusionen en una sola. Solo cuando están juntos, lo cual no siempre sucede, parecen hallar cierto alivio a sus angustias y a sus desarreglos emocionales.
En un estilo juvenil, claro y desenfadado, fresco e intimista, con generosas dosis de ternura y delicadeza («Incluso en el recuerdo, este momento le parecerá siempre de una intensidad insoportable, y sabe que será así ahora mismo, mientras sucede»), cierto trasfondo social, y también con algún componente perverso, Sally Rooney nos implica en una historia de amor, casi más bien de soledad compartida, conmovedora y frágil, nada acomodaticia ni complaciente, salpicada de obstáculos a veces insondables -y a veces de lo más tonto-, proponiendo cuestiones verosímiles y estimulantes que la apartan de novelas románticas más convencionales.
Es una novela breve, que, gracias a su original estructura y disposición temporal, a base de escenas significativas breves separadas por lapsos de varios meses, nos invita a reconstruir lo que omite, obligándonos a tomar parte y partido en los conflictos de los protagonistas, cuya evolución los lleva a veces por derroteros inesperados, incluso incomprensibles o exasperantes para el lector.
«ella ha ido degenerando, alejándose cada vez más y más de lo sano, convertida en algo corrompido hasta lo irreconocible»
Ensalzada por la crítica y el público, no puedo decir que no me haya gustado, aunque una vez más me cuesta entender su éxito desemesurado y unánime.
«un rostro de rasgos duros, como el retrato de un criminal hecho por un artista»
Denise : «Cree que a Marianne le falta «calidez», con lo que se refiere a la capacidad de mendigar amor de personas que la odian.»
«Revisa estos borradores una y otra vez, repasando todos los elementos de la prosa, cambiando de orden las cláusulas para que las frases encajen de la manera correcta»
«Esta capacidad de discernimiento, ha descubierto, no hace de Lukas una buena persona. Ha logrado educar una refinada sensibilidad artística sin desarrollar ninguna noción real de lo que está bien y lo que está mal»
«Sientes que dejaste pasar una oportunidad de ayudar a alguien que estaba sufriendo»
Literatura Random House. Un 7.8.
Amor, amistad y dudas.
La Floresta, 30 de octubre, 2020
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