“Clima”  Offill, Jenny

 Con el tema de fondo del calentamiento global, “Clima”, más que una novela al uso, parece consistir en un encadenamiento de ocurrencias ingeniosas (a veces casi chistes; otras, datos curiosos) entremezcladas con fragmentos random de la vida de la narradora llenos de giros abruptos y caprichosos, a menudo intrascendentes.

 Entre malhumorada, sarcástica y resignada («Cojo el taxi privado para volver a casa porque soy una persona ridícula»), Offill relata su día a día trabajando en una biblioteca de Brooklin, su relación con su marido Ben y su hijo Eli, con su hermano un poco drogadito Henry, con su amiga Sylvia (podcaster de temas ecológico-apocalípticos con la que colabora ayudándole con el correo de sus suscriptores) y con sus conocidos y vecinos de diverso pelaje… pequeñas desventuras urbanas que evidencian su desajuste con el mundo moderno y señalan sus contradicciones.

 No he conectado mucho, y creo que en este caso conectar es importante, ya que tampoco sería capaz de indicar argumentos objetivos acerca de su calidad; es una de esas novelas modernas hechas de retazos, impresiones y exabruptos, con algo de manifiesto, mucho de autoficción y poco interés en respetar una estructura narrativa convencional. Me ha recordado a “Otoño” e incluso a Sedaris.

 Aguda, mordaz, ingeniosa, a veces expeditiva, como novela no es excesivamente disruptiva ni antipática de leer; es solo que “novela” es una palabra que no da una idea cierta de su contenido. Pero cosas más raras hemos visto.


26

«Para mí, el temor número uno es la aceleración de los días. Se supone que eso no existe, pero juro que yo lo siento»

59

«Dice que es un mito que la gente sienta pánico cuando se produce una emergencia. El 80% de la gente simplemente se queda petrificada. El cerebro se niega a aceptar lo que está sucediendo. Está actitud recibe el nombre de reacción de incredulidad. ‘Sobreviven los que se atreven a moverse’, dice»

85

“Los niños no soportan mirar un paisaje, dijo Sylvia»

88

«Si nos ponemos imaginar el año 2060, el sur de Argentina podría ser un buen lugar para criar a vuestros hijos, ya que está muy cerca de la península Antártica, y es allí donde se establecerán las colonias de los supervivientes»

134

«Ben me contó que los griegos tenían un término, epojé, que significa ‘suspensión del juicio’. Resulta muy útil para aquellos de nosotros que tendemos a hacer causa común con los desconocidos que nos encontramos en los autobuses»


Libros del Asteroide. Un 7.

Novela fragmentaria.

La Floresta, lunes 20 de diciembre, 2021

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